miércoles, 20 de abril de 2016

ALAS PARA UNA ILUSION, Cap 5

"Alguien me habló todos los días de mi vida
 al oído, despacio, lentamente-
 Me dijo: ¡vive, vive, vive!
 Era la muerte".                Jaime Sabines



Al encenderse las luces, encontraron a María colgada de una cuerda amarrada a un perchero de la pared.
El griterío de las niñas, alto y confuso, ante el rostro morado de María, paralizó a Elisa en un primer momento. Al reaccionar, corrió a aflojar el nudo, un acto reflejo inútil. Ya estaba muerta.
_ ¡Hermana Elisa!, ¿acaso no entiende cuando se le da una orden? Le dije que no quería escuchar más..._ Carmen se detuvo impactada ante la escena como las demás_ ¡Niñas!, salgan de aquí inmediatamente. Sáquelas hermana, ¡ya! _ gritó poniendo a raya sus nervios. Ante semejante situación límite debía permanecer serena.
Entre llantos y temblores, se despejó la habitación.
Carmen se acercó al cadáver desplomado en el piso. Con suma delicadeza la recostó sobre la cama. Apenas pesaba.
_Querida, ¿por qué has cometido este tonto desatino?, ¿cuál fue la causa? _ Carmen estaba conmocionada.
Elisa llegó al rato en compañía de dos religiosas, una de ellas, enfermera. Se sorprendió al ver tan turbada a la Directora. La "mujer de piedra" podía llorar. No hizo ningún comentario al respecto.
_ Hermana Teresa, llame a la policía. Hermana Elisa, quédese con las niñas, tranquilícelas, usted lo sabe hacer mejor que nadie. Hermana Sofía, permanezca conmigo.
"Eficiente, muy eficiente, pero dura como el pedernal", pensó Elisa
Pasaron las semanas y todo pareció volver a la normalidad. Pero las apariencias siempre engañan. Las niñas no podían borrar de sus mentes el tétrico espectáculo del que fueron testigos involuntarias.
Lupe y sus amigas se empecinaron en descubrir el motivo del suicidio de María.
_ No puedo imaginar que la llevó a tomar esa terrible decisión _ estaban reunidas, como todas las tardes de sol, debajo del sauce llorón.
_ Yo tampoco, Lupe. ¿Habrá sido por miedo? _ reflexionó Josefina.
_ Un miedo tan grande que la llevó a matarse, pero...miedo a qué.
_ No sé Mariela, lo que sí sé es que lo vamos a averiguar.
_ ¡Ay Lupe!, no te metas en problemas. Mira que la Directora te la tiene jurada_ se preocupó Lina.
_ La "fruncida"no me impedirá descubrir la verdad _ declaró con firmeza.
_ Así se habla _ aplaudió Lola _ Yo te voy a ayudar, soy experta en escuchar detrás de las puertas.
Todas festejaron la ocurrencia de Lola. Nunca se imaginaron que esa misma noche, la curiosa detective descubriría una pieza fundamental del gran rompecabezas de la muerte de su compañera.
En puntas de pie, Lola se acercó a la cama de Lupe. Josefina y Mariela, la seguían.
_ ¡Lupe!, despierta. ¡Lina!, despierta _las llamó en voz baja al tiempo que las zamarreaba.
_ ¿Qué pasa? ¡Están locas!, si nos descubren despiertas a esta hora, nos castigarán _ se asustó Lina.
_ ¿¡Qué pasa Lola?!_ Lupe estaba más enojada que asustada. "Por fin había podido conciliar el sueño y estas dementes me despiertan", pensó malhumorada.
_ Me acabo de enterar de una bomba_ alardeó con bombos y platillos Lola.
_ ¡Desembucha de una vez!_ se exasperó Lupe.
_ Parece que el padre de María, que estaba preso y que hace poco lo dejaron en libertad, se proponía sacarla del orfanato.
_ Eso no encaja, entonces "la invisible", tendría que estar contenta. Irme de este infierno es lo que mas deseo, y ella, ¿se mata? No lo entiendo. _ se desorientó Luoe.
_ Acá hay gato encerrado, tenemos que seguir averiguando _ propuso Lola.
_ Vuelvan a sus camas y mediten sobre lo que descubrimos. La respuesta a este extraño enigma está en algún lugar...
_ ¡Un momento!, ¿de dónde sacaste la información, Lola? _ se intrigó Lina.
_ Escuché una charla entre la hermana Sofía y "la fruncida". Ellas también están muy preocupadas.
_ ¡Bueno, bueno a dormir!, mañana será otro día _ sentenció Mariela.
Inútil fueron los intentos por desentrañar los interrogantes que envolvían la muerte de María.
Las amigas, finalmente, se dieron por vencidas muy a su pesar.
Una tarde de otoño, luego de su práctica de violín, Lupe se dedicó a ordenar su mochila. Le llamó la atención encontrar en uno de sus bolsillos una hoja de papel doblada en cuatro. La extendió con cuidado.
"Es la letra de María", se sorprendió. La carta estaba dirigida a ella.
"Querida Lupe:
                      Eres la única amiga que he tenido en toda mi vidas. Nadie antes se había preocupado por mí, salvo mi mamá que murió cuando yo era muy pequeña. Recuerdo su aroma a leche tibia, sus caricias, su protección. Luego de su muerte, todo cambió. Mi padre perdió el trabajo y comenzó a robar. Vivía amargado y ebrio. Mi presencia lo molestaba, solía pegarme hasta hacerme sangrar.
Solía gritarme su odio. Una noche regresó a casa con otro hombre. "Ahí la tienes", le dijo y se fue. 
Me quede sola y muerta de miedo con esa persona. Ese hombre me tocó y besó de una manera que me dio asco. Como yo me opuse a sus caricias me pego con tanta violencia que perdí el sentido. Cuando desperté, estaba tirada en un rincón de la sala. Mi padre y ese hombre despreciable conversaban jocosamente. Vi como le daba unos billetes a mi padre y prometía regresar en un par de días. "Para algo me has de servir", me gritó. Yo no entendía que estaba pasando...
A la mañana siguiente, la vecina que siempre me traía leche y pan, vio mis moretones. Preocupada, me interrogó y yo, avergonzada, le conté lo sucedido. "Abuso de menor", dijo ella...yo seguía sin entender.
Juntas fuimos hasta la comisaria a denunciar a mi padre. A él lo detuvieron y a mí me trajeron a este lugar... para mí significó la salvación.
Cuando la Directora me comunicó que mi padre estaba libre y que le había pedido verme, me aterré.
¿Y si quiere llevarme con él? Tiemblo de sólo pensarlo. ¡Es un monstruo,Lupe! Antes prefiero la muerte.
Sentí la necesidad de contarte mi secreto, de compartir contigo un trozo de mi triste vida. Gracias por tus sonrisas y por tu amabilidad, no te imaginas cuanto significaron para mí. María."
Lupe, con la visión nublada por un velo de lágrimas, buscó a sus amigas.
Misterio develado, una trama más siniestra que la misma muerte por ahorcamiento.



domingo, 17 de abril de 2016

ALAS PARA UNA ILUSIÓM, Cap 4

"No hay rayo de sol que los alcance un día?
 No hay agua que los lave de sus estigmas rojos?
¿Para aquellos solamente queda tu entraña fría,
 sordo tu oído fino y apretados ojos?".                  Gabriela Mistral


La rutina la entristecía. Levantarse de madrugada, lavar pasillos extensos con agua helada, cepillar baños, hacer relucir la cocina junto a cacerolas y sartenes, trapear dormitorios, lavar sábanas, y por supuesto, la ropa personal. Luego, un desayuno frugal: mate cocido con un trozo de pan, pocas veces del día.
Lupe tenía las manos destrozadas. La sensación de ardor provocada por los sabañones la ponía de pésimo humor. Muchas veces, se desahogaba con su hermana.
_ ¡Estira mejor esa colcha, Lina! ¡No me voy a comer el reto de la "fruncida" por tu culpa! _ le gritó enfurecida a Lina.
_ No hace falta que te enojes. Mira, ¡ya está!_ la tranquilizó Lina _ Y no llames así a la directora, si se entera te castigará.
_ No me interesa, ¿más castigo que vivir en este lugar? _ contestó con amargura.
_ Por lo menos tenemos techo y algo para comer...
_ ¡Basura! ¡Ay, Lina!...sueño con los guisos de mamá, ¿te acuerdas? Hasta en los tiempos más difíciles ella siempre nos preparaba ricos platos. ¡Mamita, cuánto te extraño!
Las hermanas se abrazaron encadenadas a una misma nostalgia.
_ ¡Conque aquí están!
La sorpresiva interrupción las asustó, pero luego se relajaron, era la hermana Elisa.
_ El desayuno está servido. Rápido, corran a tomarlo o lo perderán _ las animó.
Las instrucciones de la Directora eran muy severas: aquellos niños que no se presentaran a la hora señalada en el comedor para las distintas comidas, perderían el derecho a su porción.
Luego del desayuno, la escuela...luego el almuerzo...limpieza...horas de estudio...aseo personal...cena...más limpieza.
Hasta que sucedió un acontecimiento que rompió la cruel rutina.
María, era una niña de ocho años, callada y retraída. Siempre estaba sola, leyendo alguna historia mágica o inmersa en sus pensamientos.
En varias ocasiones, Lupe la invitó a unirse a su grupo de amigas: Josefina, Mariela y Lola, pero ella siempre se negaba con una tímida sonrisa.
_ Eres muy buena Lupe, pero prefiero leer _ persistía en la misma respuesta esquiva.
Jamás se burlaron de ella, al contrario, sentían pena, la coronaba un aura de tristeza.
La llamaban "la invisible", siempre atrincherada en algún rincón, siempre en soledad.
La curiosidad empujó a Lupe a interrogar a la hermana Elisa sobre María, pero la religiosa la evadía con astucia. Por Lola, que vivía con la oreja pegada detrás de las puertas, supo que el padre de la pequeña estaba en la cárcel por robo y que la madre había muerto por un cáncer.
La noche de la tragedia, al finalizar la cena, la hermana Elisa reunió a las niñas del pabellón donde dormían Lupe, Lina y sus amigas, para darles una gran noticia : la Directora había autorizado la creación de una orquesta.
_ Hijitas, estoy tan feliz. Espero que muchas de ustedes quieran participar. La esposa del Gobernador nos ha donado seis instrumentos: un violín, tres guitarras, un piano y una trompeta. ¿Qué les parece? _ exclamó entusiasmada.
Algunas permanecieron indiferentes; otras se alegraron, pero sólo Lupe, estalló de gozo.
_ Hermana Elisa, ¿ha dicho un violín?  _ apenas podía vocalizar.
_ Sí querida, un precioso violín.
_ Muchas veces le pedí a mamá que me permitiera estudiar ese instrumento, pero claro, éramos pobres para semejante lujo _ la carita de júbilo impactó a la religiosa.
_ Pues ahora tienes la posibilidad de aprender...¡y yo seré tu profesora!,¿quieres?
_ Mi sueño hecho realidad _ Lupe bailó alrededor de Elisa con el corazón rebosante de ilusión.
Elisa se enterneció ante la felicidad de la niña, era la primera vez que la veía reír desde su llegada al orfanato hacía un año atrás.
_ ¿Alguien más quiere formar parte de la orquesta? _ las arengó
Unas pocas levantaron la mano con indecisión, entre ellas, Josefina y Mariela.
_ ¿Y tú Lina? _ insistió Elisa
_ Prefiero dibujar. Gracias igual por su invitación _ repondió, siempre correcta y cariñosa.
Lina adoraba a la religiosa, la seguía a todas partes, siempre pronta a ayudarla en cualquier tarea, ya sea en la cocina como en el jardín. En primavera y verano, pasaban horas podando los rosales, regando, cortando el pasto y arrancando malezas.
Así como Lupe soñaba con ser concertista, Lina soñaba con ser igual a la hermana Elisa. La consideraba su hada madrina.
_ Y ahora, ¡a dormir!...¡uy que tarde se ha hecho!, rápido, rápido, a cepillarse los dientes y a la cama _ las apuró con ternura.
Todas pasaron corriendo por delante de Elisa, después, por supuesto, de haberle dado un sonoro beso.
_ ¡¿Qué es este barullo?! _ se enojó Carmen, saliendo de su despacho _ ¡Hermana Elisa!, ¡explíquese!
_ Es que las niñas están contentísimas con la novedad de la orquesta.
_ ¿Y por eso tienen que tirar abajo la institución? _  se ofuscó aún más_ Deberían estar ya acostadas y durmiendo. ¡Que no se vuelva a repetir! _ dicho esto se encerró nuevamente en su oficina.
Pasado el susto, las niñas y la hermana Elisa, con calma y en silencio, se dirigieron al dormitorio.
Una escena espeluznante las estaba esperando...